Las molduras decorativas en la habitación infantil
Descubre el papel de las molduras decorativas en la habitación de tu hijo. Aprende cómo contribuyen a la seguridad y a la estética.
Dartank
Experto DARTANK

Los rodapiés son elementos de acabado decorativos que aportan refinamiento y encanto a nuestros interiores. El rodapié combina a la perfección con los suelos de madera, las molduras de pared permiten crear decoraciones únicas y las cornisas dan a la estancia el toque final. Al elegir molduras para la habitación infantil, apuesta por productos que no solo sean bonitos, sino también resistentes y seguros para tu pequeño.

¿Qué molduras elegir para la habitación infantil?
Las molduras decorativas están disponibles en numerosas formas y tamaños, lo que permite adaptarlas con facilidad al estilo elegido para el interior. Para una habitación minimalista que pienses ir completando con el tiempo, siguiendo los gustos de tu hijo a medida que crece, opta por rodapiés y cornisas de líneas sencillas.
Si prefieres crear decoraciones con encanto desde el primer momento, elige molduras con un perfil finamente cincelado. En una habitación así, además de los rodapiés y las cornisas, quedan perfectas las decoraciones de pared como los marcos, dobles o simples, rellenos con un papel pintado decorativo o vacíos. Las molduras esquineras completan el conjunto a la perfección: crean unidad visual y, al mismo tiempo, protegen las esquinas. Todo depende de cómo imaginemos el interior y del efecto que queramos conseguir.
Las molduras de acabado se presentan en multitud de formas, colores, materiales y acabados. Además de tener buen aspecto, las molduras decorativas de una habitación infantil deben ser resistentes y aguantar todos los experimentos de la curiosidad infantil. En el mercado puedes encontrar:
- Rodapiés de madera,
- Rodapiés de MDF,
- Rodapiés de aluminio
- Rodapiés de plástico (PVC, poliestireno, polímero).
La elección del material es determinante para que nuestras decoraciones sean duraderas y conserven un aspecto impecable durante muchos años, incluso en una estancia tan exigente como la habitación de un niño. El rodapié de madera, sobre todo si va a juego con el suelo, luce mucho en los interiores clásicos, pero en la habitación de nuestro hijo puede quedarse corto: es sensible a los golpes, se deforma y se hincha en contacto con el agua, resulta difícil de limpiar y exige tratamientos de mantenimiento específicos. La sensibilidad a la hinchazón y a la delaminación afecta también a los rodapiés de MDF, fabricados con tableros derivados de la madera. El aluminio es resistente, pero de aspecto tosco y frío al tacto. Funciona mucho mejor en el baño que en la habitación infantil. Los mejores son, por tanto, los rodapiés de plástico: fáciles de mantener y resistentes al agua. Sin embargo, no todos los materiales de este tipo son duraderos y resistentes a los daños mecánicos. Los rodapiés de poliestireno pueden ser demasiado blandos: bajo la presión de unas manos curiosas se deforman y se rompen. Los de PVC son resistentes, pero tienen un aspecto brillante y plastificado que puede afectar de forma notable a la imagen de la estancia. ¿Cuál elegir entonces? Recomendamos encarecidamente los de polímero.
Calidad de fabricación superior
Al elegir un rodapié para la habitación infantil, la prioridad debe ser un producto duradero y de alta calidad. Es importante que las molduras aguanten los golpes accidentales durante el juego y los arañazos. Por razones estéticas y de seguridad, sobre todo si por detrás de las molduras discurre una instalación eléctrica, conviene elegir perfiles con una canaleta especial en la que ocultar los cables a la vista.
Los rodapiés Mardom Decor cumplen todos los requisitos: están fabricados con el resistente material PolyForce y equipados con la innovadora tecnología ScratchShield®, que aumenta la resistencia a los daños mecánicos y protege la superficie frente a deformaciones y arañazos. Gracias a la innovadora tecnología empleada en el proceso de producción, los rodapiés resisten no solo los golpes, sino también los arañazos que pueden provocar objetos afilados como unas tijeras.
Rodapiés de acabado resistentes al agua y duraderos. Descubre las molduras y los accesorios disponibles en nuestra tienda online. ¡Elige el perfil de tus sueños, pide una muestra y pon a prueba la calidad de nuestras molduras decorativas!
Rodapié de acabado - la seguridad del niño
Las molduras decorativas son una forma sencilla y estética de rematar una estancia. Sin embargo, al elegir cualquier tipo de decoración mural es fundamental prestar especial atención a la seguridad de nuestro hijo. Todos los productos instalados en su habitación deben ser de alta calidad y no tóxicos.
Los productos Mardom Decor se fabrican íntegramente en Polonia, conforme a las estrictas normas de la Unión Europea. Cada etapa, desde el diseño hasta el embalaje, se realiza en nuestro país de origen, lo que nos permite controlar por completo la calidad y la seguridad de nuestras molduras. Contamos con los certificados sanitarios y las homologaciones necesarias que acreditan la alta calidad de nuestros productos.
¿Son necesarios los rodapiés decorativos?
Las molduras decorativas no se limitan a los rodapiés, pero estos son, sin duda, el elemento de acabado que más se compra. Son imprescindibles en cualquier estancia, sea cual sea su uso, también en la habitación infantil. Por eso merecen una atención especial en el momento de la compra. Su función principal es proteger el suelo (en particular las tarimas flotantes) del polvo, la arena y la humedad. Los rodapiés cubren de forma eficaz la junta de dilatación que queda al instalar el suelo. Así, la suciedad no se acumula en las ranuras y no exponemos a nuestro hijo al contacto con bacterias o ácaros. Además, los rodapiés contribuyen notablemente a la estética de la estancia. Si queremos un suelo perfectamente rematado, debemos fijarnos también en los perfiles de umbral y en los perfiles de transición, con un color y una textura a juego con nuestro suelo.
Unos perfiles de transición bien elegidos harán que nuestras lamas pasen casi inadvertidas dentro de la decoración. Conviene tener en cuenta, no obstante, que las tarimas existen en multitud de tonos y acabados y que no todas cuentan con un rodapié específico. La moldura blanca de poliestireno encaja a la perfección en cualquier tipo y estilo de estancia, sea cual sea el tono del suelo. Los rodapiés son además una manera excelente de proteger las paredes de los daños mecánicos. La imaginación de los niños no tiene límites: nunca se sabe cuándo una habitación se convertirá en un circuito de coches o en un salón de baile para muñecas. Los rodapiés de acabado para tarima protegen adecuadamente la pared de los golpes o roces accidentales que pueden producirse durante un juego animado. Los rodapiés se encargan también de ocultar los cables eléctricos de la vivienda. Unos cables sueltos y sin proteger son de las últimas cosas que querríamos dejar en la habitación de un niño. Unos rodapiés correctamente perfilados disimulan a la perfección las instalaciones eléctricas a la vista, garantizando la seguridad y la estética de la estancia. Molduras decorativas - decorar la habitación infantil. Al elegir molduras para la habitación de un niño queremos que sean funcionales y bonitas y que encajen con el interior no solo ahora, sino también en el futuro. ¿Qué criterios debemos tener en cuenta entonces?
¿De qué color deben ser los rodapiés?
Al elegir molduras de acabado queremos que armonicen a la perfección con la decoración interior y que nos duren muchos años. Sin embargo, a medida que los niños crecen es inevitable reformar su habitación, lo que implica un cambio completo de estilo. Para esa situación proponemos dos opciones: molduras en blanco clásico, que combinan con todos los estilos, o molduras que se puedan pintar.
Los rodapiés Mardom Decor Premium son una opción excelente si buscas un tono blanco nieve y una gran resistencia. Los productos están recubiertos con un revestimiento especial SupremeSatin®, que les aporta el tono deseado y protege además la superficie. Los rodapiés tradicionales Mardom Decor están recubiertos con una pintura de calidad superior que alisa la superficie y mejora la adherencia del pigmento al material. Así puedes pintar las molduras decorativas en el tono que quieras y el resultado será siempre perfecto. Para lograr un efecto coherente, puedes pintar las molduras exactamente con la misma pintura que hayas utilizado en la pared.
¡Atención!
Las molduras Mardom Decor son aptas para pintar con pintura al agua.
Con unas molduras de acabado bien elegidas, la habitación de tu hijo se convertirá en un espacio seguro, funcional y bonito a la vez, donde podrá jugar y crecer con total seguridad.
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