Cómo instalar un muro vegetal artificial: guía completa
Colocar un muro vegetal artificial consiste sobre todo en elegir bien la fijación y cuidar el remate de los bordes. Guía completa, para interior y exterior.
Equipe Dartank
Experto DARTANK

Un muro vegetal artificial aporta la densidad de un follaje real sin riego, sin luz y sin mantenimiento. La colocación es sencilla, pero dos detalles marcan la diferencia entre un resultado creíble y un panel que canta: la fijación y el tratamiento de los bordes.
Material necesario
- Paneles vegetales, normalmente de 50 × 50 cm o 50 × 100 cm
- Rastreles de 27 × 40 mm si la pared es irregular o húmeda
- Tornillos y tacos adecuados al soporte: placa de yeso, hormigón, ladrillo o madera
- Bridas de nylon negras o grapadora de pared
- Tijeras de podar o cizalla, cinta métrica, nivel, lápiz
- Taladro atornillador
Paso 1: Comprobar el soporte
Los paneles son ligeros, entre 1,5 y 3 kg por metro cuadrado, pero la fijación tiene que aguantar con el tiempo. En placa de yeso, atornille a los montantes metálicos o utilice tacos de expansión para hueco. En hormigón o ladrillo, bastan los tacos de nylon habituales.
Si la pared es irregular, húmeda o si va a colocar en exterior, monte antes una estructura de rastreles verticales cada 40 a 50 cm. Corrige los desniveles y deja una cámara de aire que evita el moho detrás de los paneles.
Paso 2: Calcular el número de paneles
Mida la superficie y divídala entre la superficie de un panel; después añada un 10 %. Ese margen no se desperdicia: sirve para los cortes de remate y, sobre todo, para el relleno de las juntas, del que hablamos más abajo.

Paso 3: Colocar el primer panel
Empiece por la esquina superior izquierda y trabaje de izquierda a derecha, fila a fila. Compruebe con el nivel que el primer panel queda horizontal: todos los demás se alinearán con él.
Fije por las esquinas y por el centro, pasando el tornillo a través de la rejilla base, entre los tallos. Una arandela ancha reparte la presión y evita que el tornillo atraviese la rejilla al tensarse.
Paso 4: Unir los paneles entre sí
Aquí se juega el efecto natural. Una las rejillas con bridas negras cada 15 a 20 centímetros en los bordes que se tocan. Apriete de forma que las rejillas se solapen ligeramente en lugar de quedar borde con borde.
Alterne además la orientación de los paneles de una fila a otra, girándolos un cuarto de vuelta. Colocados todos en el mismo sentido, el motivo se repite y el ojo detecta la retícula de inmediato: es el fallo típico de las instalaciones mal resueltas.
Paso 5: Disimular las juntas
Aun bien apretadas, las líneas de unión se siguen viendo. Corte con las tijeras de podar algunos tallos con hoja de los paneles de reserva e introdúzcalos en las zonas más despejadas a lo largo de las juntas, variando las alturas. Bastan unos minutos para que la retícula desaparezca.
Paso 6: Recortar los remates
Corte la rejilla con las tijeras a ras de la última malla, nunca el follaje. Un canto de rejilla desnudo se nota; tápelo abatiendo hacia fuera los tallos vecinos, o enmarque el conjunto con un junquillo de madera o aluminio para un acabado limpio.
En exterior: dos precauciones
- Tratamiento UV. Solo los paneles indicados como resistentes a los rayos UV mantienen el color. Sin esa mención, un follaje orientado al sur se decolora en una temporada.
- Ventilación. Conserve siempre la cámara de aire de la estructura. Un panel pegado directamente a la fachada retiene la humedad contra el revoco.
Mantenimiento
En interior basta con quitar el polvo con un plumero o con aire comprimido cada dos o tres meses. En exterior lo hace la lluvia; un aclarado con manguera a baja presión una vez al año le devuelve el brillo. Evite los detergentes, que apagan la capa superficial.
Descubra nuestra gama de muros vegetales artificiales y los accesorios de instalación necesarios para colocarlos.
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